lunes, 2 de julio de 2012

Aforismos de Ruiz Massieu


José Francisco Ruiz Massieu, nació en Acapulco, Guerrero, en 1946 y fue asesinado en el DF, en 1994, siendo diputado plurinominal y confirmado como líder de la bancada priista.
Abogado de la UNAM, historiador por la UIA y con estudios de postgrado en la Universidad de Essex, Inglaterra. Fue profesor en la Facultad de Derecho e investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Dirigió el Departamento de Derecho de la UAM. Fue director del INFONAVIT, Secretario General del Gobierno y luego gobernador de Guerrero y Secretario General del PRI.
Escribió varios libros de derecho y escribió diversos aforismos, es decir, una sentencia breve y doctrinal que se propone como regla en alguna ciencia o arte.
Sus hijas, Claudia y Daniela, recopilaron sus aforismos políticos. También lo han hecho José Jaime Ruiz, del portal Los Tubos; David Cienfuegos Salgado en su libro “Aprender la política para gobernar: los aforismos políticos de JFRM” y Miguel Ángel Parra en su libro “Tres aforismos de Ruiz Massieu”.
Bien vale la pena leerlos y releerlos, sobre todo estos tiempos de confusión política, antes y después de las elecciones presidenciales. Aquí va una selección, hecha por un político de ayer, destinada a los políticos de hoy, para que los aprendan y los apliquen:
-A veces la vanidad hace que el hombre de influencia crea que tiene poder.
-La política es ritmo, no velocidad.
-O cambiamos o nos cambian.
-En política se admira más el éxito que el mérito.
-La política es arte por lo que tiene de irrepetible.
- Lo más aterrorizante de las dictaduras es que no se sabe nunca si está prohibido lo que está prohibido.
- El partido único está tan solo que sólo puede aspirar a que lo acompañe el eco.
- Hay una regla política elemental: no hay que pelear con todos, por todo y al mismo tiempo.
-Hay políticos que sólo plantean la trama pero son incapaces de apuntar un desenlace.
- En política cuenta la biografía, pero más la circunstancia.
- Como he gobernando he hecho mucho mal; me salva que también he hecho mucho bien porque he gobernado.
- Capacidad y ambición hacen al político; nunca sólo ambición, pocas veces solo capacidad.
- Una Revolución está muerta cuando ya no convoca, sino que sólo evoca.
- En política todos son traidores, la diferencia consiste en que unos no saben que lo son.
- En política no hay jubilación, pero sí retiro.
- La política puede asquear pero no aburrir.
- Político rico, pobre político, porque lo debilita su patrimonio.
- El político debe ser apasionado no pasional.
- No designemos amigos, hagamos amigos a los designados.
- No temo al péndulo sino a la balanza.
 - Una revolución longeva es lo más antirrevolucionario que hay.
- Es más fácil enfrentarse al lobo, si se presenta como lobo.
- Quien no sabe de paradojas no entiende de política: El arcaizante, que quiere conservar, debilita, y el democratizador, que quiere cambiar, vigoriza.
- La modernización política empieza con el saneamiento del lenguaje político.
- El Presidente que registra una injuria se auto denigra.
- Para algunos la traición a los hombres es sinónimo de lealtad a las instituciones. Para otros la traición a las instituciones es lealtad a los hombres.
- Hay políticos que cifran su prestigio en lo que los demás creen que oculta.
- Retracemos el sistema, pero no lo retrasemos: no lo hagamos ir hacia atrás.
- A veces la vanidad hace que el hombre de influencia crea que tiene poder.
- Se olvidan que un régimen está en el umbral de su caída cuando se pierde la batalla de las ideas.
- Se puede monopolizar el poder, pero no es posible monopolizar la política.
- Hay quien cree que el diálogo se da cuando el eco contesta su voz.
- No me puedo morir porque tengo cosas pendientes.
La mayoría  o más bien todos, son aforismos para la reflexión. Ahí quedan. Ahí están.
En fin, como dice la Décima Inacabada:
La vida pasa en suspiros
dejando el alma baldía,
transcurren así los días;
sin apenas coloridos.
Apartamos al olvido
expresiones demacradas,
unas pocas pinceladas,
algún pequeño retazo,
a veces, hasta un abrazo...
otras hasta bofetadas.